
Un Atlético de verde y amarillo
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El que se de una vuelta últimamente por los alrededores del Vicente Calderón en los días de partido y no esté muy puesto en temas futbolísticos, pensará que o el Atlético ha cambiado sus colores o que debe jugar otro equipo que viste de amarillo y verde. Sucede que cada vez son más los aficionados de equipo colchonero que han decidido llevar bufandas con estos colores en señal de protesta por la gestión de los actuales dirigentes del club, imitando la iniciativa puesta en marcha hace un año por los seguidores del Manchester United contra sus propietarios. Y es que el descontento de una parte de la masa social rojiblanca está empezando a hacerse notar.
La aparición de la plataforma “atléticos por el cambio” y el informe de la asociación “Señales de humo” en el que se critica con dureza a los responsables de la entidad, ha hecho más visible la división que existe entre un sector de la afición y los dirigentes del club, una situación que puede tomar más protagonismo en los próximos días con la celebración de varias concentraciones y con la decisión de la Audiencia Nacional sobre un recurso interpuesto por pequeños accionistas en relación a la impugnación de la ampliación de capital de la sociedad de 2003.
La situación está muy enconada porque estos grupos de aficionados reclaman que el club vuelva a la situación previa a convertirse en sociedad anónima, es decir que sea una entidad deportiva con elecciones cada cuatro años. Los actuales propietarios afirman que eso es inviable y defienden sus derechos pero sus opositores les acusan de haberse quedado con el club de forma indebida, sin haber abonado en su día el dinero que debían haber puesto. Y en esas estamos, con un ambiente cada día más enrarecido que no tiene visos de calmarse. Sólo una sentencia judicial que diera un vuelco a la actual situación, o una oferta seria e importante de alguien a Gil y Cerezo para quedarse con el club parecen, a día de hoy las únicas opciones para darle la vuelta a este panorama. Pero, ¿donde está ese alguien?